Amar muchas veces obsesiona, se convierte en el pensamiento principal, el que más ronda nuestra cabeza. Gustavo Adolfo Bécquer es un poeta que entiende lo que el amor produce en un hombre, y lo expresa con maestría y simpleza.
Lo simple y directo muchas veces es mucho más genial que lo intrincado. La manera en la que el ser amado se expresa de ti, te marca, te importa, influye directa o indirectamente en tu mundo interior, toca tus sentimientos.
La manera en la que el ser amado piensa de ti, define mucho del tipo de relación que tendrán, define mucho el tipo de amor que surja entre los dos.
De eso habla este poema, de cómo marca la vida lo que el ser amado dice de uno, lo que el ser amado piensa de uno. La vida depende del impacto que uno produce en la persona que ama, cuando ama de verdad.
Rima LI
De lo poco de vida que me resta
diera con gusto los mejores años,
por saber lo que a otros
de mí has hablado.
Y esta vida mortal, y de la eterna
lo que me toque, si me toca algo,
por saber lo que a solas
de mí has pensado.
La emoción, el sentimiento, la pasión, el amor es siempre un corcel trepidante en los versos de Neruda, sobre todo en este primer poemario que publicó teniendo apenas 19 años y que se ha traducido a más de 30 lenguas en el mundo entero.
Este poema es uno de los más intensos y los más entregados a la amada. Ella no está ausente, o en todo caso, su no presencia no duele sino más bien alimenta el amor que el yo poético le profesa. Es la naturaleza y el universo lo único que podría describirla, porque la amada es muy bella, muy esplendorosa.
Quien exprese así sus sentimientos es un hombre que ama con un corazón grande, con una pasión inmensa. Estoy más que seguro de que este poema te conmoverá cuando lo leas… si tienes a quién amar, tráela a tu mente o léeselo en voz alta. Que disfrutes.
Poema 14
Juegas todos los días con la luz del universo.
Sutil visitadora, llegas en la flor y en el agua.
Eres más que esta blanca cabecita que aprieto
como un racimo entre mis manos cada día.
A nadie te pareces desde que yo te amo.
Déjame tenderte entre guirnaldas amarillas.
Quién escribe tu nombre con letras de humo entre las estrellas del sur?
Ah déjame recordarte como eras entonces, cuando aún no existías.
De pronto el viento aúlla y golpea mi ventana cerrada.
El cielo es una red cuajada de peces sombríos.
Aquí vienen a dar todos los vientos, todos.
Se desviste la lluvia.
Pasan huyendo los pájaros.
El viento. El viento.
Yo solo puedo luchar contra la fuerza de los hombres.
El temporal arremolina hojas oscuras
y suelta todas las barcas que anoche amarraron al cielo.
Tú estás aquí. Ah tú no huyes.
Tú me responderás hasta el último grito.
Ovíllate a mi lado como si tuvieras miedo.
Sin embargo alguna vez corrió una sombra extraña por tus ojos.
Ahora, ahora también, pequeña, me traes madreselvas,
y tienes hasta los senos perfumados.
Mientras el viento triste galopa matando mariposas
yo te amo, y mi alegría muerde tu boca de ciruela.
Cuánto te habrá dolido acostumbrarte a mí,
a mi alma sola y salvaje, a mi nombre que todos ahuyentan.
Hemos visto arder tantas veces el lucero besándonos los ojos
y sobre nuestras cabezas destorcerse los crepúsculos en abanicos girantes.
Mis palabras llovieron sobre ti acariciándote.
Amé desde hace tiempo tu cuerpo de nácar soleado.
Hasta te creo dueña del universo.
Te traeré de las montañas flores alegres, copihues,
avellanas oscuras, y cestas silvestres de besos.
Quiero hacer contigo
lo que la primavera hace con los cerezos.
Gabriel Celaya no tiene la profundidad de la voz de Góngora, pero tiene una honestidad grande que se imprime claramente en sus versos. A veces de manera tan clara que sus versos se nos quedan dando vueltas en el pensamiento.
Como en este poema, que aborda el tema de la existencia desde una perspectiva muy humana y poco filosófica, es decir, de una manera que todos comprendamos y experimentemos, sin tener que perdernos en elaboradas y oscuras teorías. La existencia se comprende de manera sencilla y estupenda si se la ve a través del cristal del amor. Cuando uno ama y es amado, la existencia se justifica y cobra sentido:
Dedicatoria final (Función de Amparitxu)
De “Función de uno, equis, ene”, 1973)
Pero tú existes ahí. A mi lado. ¡Tan cerca!
Muerdes una manzana. Y la manzana existe.
Te enfadas. Te ríes. Estás existiendo.
Y abres tanto los ojos que matas en mí el miedo,
y me das la manzana mordida que muerdo.
¡Tan real es lo que vivo, tan falso lo que pienso
que -¡basta!- te beso!
¡Y al diablo los versos,
y Don Uno, San Equis, y el Ene más Cero!
Estoy vivo todavía gracias a tu amor, mi amor,
y aunque sea un disparate todo existe porque existes,
y si irradias, no hay vacío, ni hay razón para el suicidio,
ni lógica consecuencia. Porque vivo en ti, me vivo,
y otra vez, gracias a ti, vuelvo a sentirme niño
Omar Khayyan es un poeta con una gran profundidad, un hombre que supo meditar sobre la existencia y sobre el efecto del tiempo en nosotros. Esta fuerza de la que no escapamos y que marca como un hierro candente nuestro destino.
Destino que no ha llegado y que tal vez nunca llegue, tal vez no nos alcance la vida para alcanzar esa meta que soñamos alcanzar y que nos desvela, tal vez nos enfocamos tanto en el mañana que dejamos de vivir el hoy, dejamos de disfrutar nuestras vidas.
Y lo mismo sucede con el recuerdo, nos quedamos atrapados en un momento que ya ha partido y que no queremos dejar atrás, no se vive añorando, se disfruta la vida cuando todo lo que hacemos es recordar lo que ya no está.
Creo que este poema te dejará una grandiosa enseñanza, espero que lo disfrutes y lo medites.
¿Temes lo que puede traerte el mañana?
¿Temes lo que puede traerte el mañana?
No te adhieras a nada,
no interrogues a los libros ni a tu prójimo.
Ten confianza; de otro modo,
el infortunio no dejará de justificar tus aprehensiones.
No te preocupes por el ayer:
ha pasado…
No te angusties por el mañana:
aún no llega…
Vive, pues, sin nostalgia ni esperanza:
tu única posesión es el instante.
El esplendor de la naturaleza sirve aquí para que Gloria Fuertes haga una preciosa metáfora, la vida de un ser humano simbolizada en la de un árbol grande y vacío.
Es del vacío en la existencia que Gloria nos habla, de esa sensación de fracaso, de inutilidad, de llegar al punto de sentirse grande pero no encontrarle un sentido al existir.
La imagen de un grande árbol estallando y acongojando la naturaleza, me parece conmovedora, me parece una imagen fuerte y que transmite con potencia el desgarro que la autora quiere transmitir.
Estoy seguro que disfrutarás este poema:
En los bosques de Pennsylvania
Cuando un árbol gigante se suicida,
harto de estar ya seco y no dar pájaros,
sin esperar al hombre que le tale,
sin esperar al viento,
lanza su última música sin hojas
—sinfónica explosión donde hubo nidos—,
crujen todos sus huecos de madera,
caen dos gotas de savia todavía
cuando estalla su tallo por el aire,
ruedan sus toneladas por el monte,
lloran los lobos y los ciervos tiemblan,
van a su encuentro las ardillas todas,
presintiendo que es algo de belleza que muere.
Solo estamos en el mundo de paso, y esa sensación de pertenencia, de poseer cosas y basar en eso nuestro estatus, nuestro rol en el mundo, es una cosa tan frágil, tan leve, porque los seres humanos en realidad no tenemos nada más que a nosotros mismos.
Por eso María Sanz le da una nueva interpretación al vacío existencial típico de nuestros días, en los versos de su siguiente poema, lo que se predica es que no hay por qué lamentarnos de no tener nada, del vacío que tenemos por la ausencia de lo que queremos, porque todo lo que en el fondo podemos tener… está adentro de nosotros mismo, así que de qué nos quejamos.
Bueno, el poema es para que reflexionemos, su profundidad es bastante considerable. así que leelo en calma y disfrútalo.
Nadie te ha dado nada
Nadie te ha dado nada, tú lo sabes.
Y lo entiendes mejor cada mañana
cuando abres tu vacío a los primeros
rayos del sol. Entonces agradeces
tener por toda herencia tus sentidos
para ese instante alado de gorriones
que te hace despertar, para ese aroma
florido de la brisa más temprana.
Y lo entiendes mejor. Sabes que el tiempo
acabará con toda pertenencia,
con todo lo que aún no se posee,
y hasta con esas luces que te inundan
de su clara verdad. Nadie te ha dado
más que órdenes, leyes y consejos
a seguir, por las buenas o las malas;
tristezas en la noche, frases hechas,
remedios inservibles contra el frío
y un poco de otras muchas vanidades.
Pero tú lo agradeces. Así nunca
tendrás que devolver ciento por uno
de tales donaciones. Y lo entiendes
mejor cuando te acuerdas de ese día
en que habrás de partir, dejando sólo
unos versos escritos como ejemplo
de tu digna pobreza. Nadie cumple
más deseos por ir con su abundancia
sobre los hombros, por tener sus bienes
a salvo de un fracaso inoportuno.
Por eso, vive en paz con tu vacío,
con la luz matinal, con este aroma
de soledad en flor, con el silencio
que igual que tú, sin nadie, fructifica.
El rastro del amor a veces embriaga pero también duele, por supuesto, lamentablemente el dolor está siempre presente cuando uno ama, cuando uno entrega realmente el alma.
Como se nota en el siguiente poema de Neruda, en el que la persistencia del amor a pesar de la distancia marca con sufrimiento la vida del yo poético… no conozco pena más grande que la de evocar los mejores recuerdos de la amada cuando esta ya ha partido. El abandono, nunca duele más el abandono más que cuando uno ama, cuando uno tiene un lazo de unión muy fuerte con quien está marchándose.
Como todos los poemas de “Veinte poemas de amor y una canción desesperada“, este es una prueba muy sentida de la fuerza del amor, de su impacto en el mundo interior de los hombres.
Poema 13
He ido marcando con cruces de fuego
el atlas blanco de tu cuerpo.
Mi boca era una araña que cruzaba escondiéndose.
En ti, detrás de ti, temerosa, sedienta.
Historias que contarte a la orilla del crepúsculo,
muñeca triste y dulce, para que no estuvieras triste.
Un cisne, un árbol, algo lejano y alegre.
El tiempo de las uvas, el tiempo maduro y frutal.
Yo que viví en un puerto desde donde te amaba
La soledad cruzada de sueño y de silencio.
Acorralado entre el mar y la tristeza.
Callado, delirante, entre dos gondoleros inmóviles.
Entre los labios y la voz, algo se va muriendo.
Algo con alas de pájaro, algo de angustia y de olvido.
Así como las redes no retienen el agua.
Muñeca mía, apenas quedan gotas temblando.
Sin embargo, algo canta entre estas palabras fugaces.
Algo canta, algo sube hasta mi ávida boca.
Oh poder celebrarte con todas las palabras de alegría.
Cantar, arder, huir, como un campanario en las manos de un loco.
Triste ternura mía, qué te haces de repente?
Cuando he llegado al vértice más atrevido y frío
mi corazón se cierra como una flor nocturna.
Me resulta inevitable recordar un poeta peruano llamado José María Eguren cuando leo este poema de Rafael Alberti, él también tiene todo un mundo personal y lúdico en el que lo trágico y cruel a veces pasa desapercibido para el lector inexperto.
En el caso de este texto, encontramos que el ludismo de los versos transmiten mucha inocencia y picardía, parecen retratar un mundo en el que la felicidad está presente.
Y es además una historia de amor, un poema amoroso, pero este es un encuentro en el que tras el velo del juego y la inocencia, en realidad se oculta un triste final, una tristeza, una separación. Porque el amor no siempre es correspondido, y cuando lo es, no siempre dura lo que uno quisiera que durase. Sé que no es un poema típico para los que buscan versos de amor, pero creo que lo puedes disfrutar tanto como yo.
El farolero y su novia
—Bien puedes amarme aquí,
que la luna yo encendí,
tú, por ti, sí, tú, por ti.
—Sí, por mí.
—Bien puedes besarme aquí,
faro, farol farolera,
la más álgida que vi.
—Bueno, sí.
—Bien puedes matarme aquí,
gélida novia lunera
del faro farolerí.
—Ten. ¿Te di?
Hoy me he enterado de esta noticia y me he quedado de piedra, me faltan las palabras para expresarlo, así que me he puesto en marcha para poner mi granito de arena en decir que me siento indignado, insultado y que no puedo dejar pasar sin gritar alto y claro esta vejación que estamos sufriendo todos.
La cuestión es que recientemente el diario El País ha lanzado una colección que dice incluir la “poesía más relevante en lengua española del siglo XX” y se deja nombres de tal peso como Gabriel Celaya o Gloria Fuertes. ¿Pero que colección es esa que es capaz de decir que es la más relevante sin incluirlos?
¿Gabriel Celaya no está dentro de la poesía más relevante en lengua española del siglo XX? Pero que tipo de broma es esta?
Inmediatamente he enviado un correo a la dirección de email que aparece en la web desde donde se está montando esta protesta popular con el texto que os acompaño porque me parece de pésimo gusto y elevadísimo nivel el insulto que se hace a este país al ignorar a una de las firmas más importantes de la poesía no solo del siglo XX sino de la historia de la literatura española de todos los tiempos, una verdadera vejación.
Os pido el apoyo de todos vosotros para que le demos toda la difusión que podamos y con vuestras firmas e emails conseguir que rectifiquen.
Nombre: Antonio Domingo San Antonio
Profesión: Empresario y poeta
DNI: XXXXXXXXX
Me parece no solo indignante que falte Gabriel Celaya en la lista sino que es un insulto a la historia de España, pues además de haber sido uno de los mejores poetas de la historia, fue una grandísima persona que hizo que la poesía tuviera mayor peso en la vida con su dedicación, su calidad y su gran lucha profesional, que demostró continuando su profesión cuando era lo más difícil dados los tiempos que le tocó vivir. Deberían pensar mejor que la poesía no es un mero papel lleno de letras sino es una de las partes más esenciales de la cultura y Gabriel Celaya aportó muchos escalones a conseguir difundirla y que estuviera en un alto lugar. Hay muchas poesías suyas que son inolvidables y que no se podría comprender la historia de la literatura española sin su nombre. Insisto, un insulto a la historia de España.
.
Y a continuación os incluyo el texto con los nombres que lo apoyan en dicha web
.
SELECCIÓN INCOMPLETA
JOSÉ MANUEL MARTÍN MEDEM - Madrid - 19/11/2008 ELPAÍS
Me gustaría saber con qué argumentos ha llegado José Manuel Caballero Bonald (el seleccionador) a la conclusión de que Gabriel Celaya no merece formar parte de la colección de EL PAÍS dedicada a “la poesía más relevante en lengua española del siglo XX”. Lo que se anuncia como “una completa antología” excluye precisamente a uno de los pocos poetas que mantuvo en España la dignidad de escribir, con tanta calidad como valentía, contra la dictadura del franquismo. No me extraña que haya que recordarle a EL PAÍS lo que Celaya significa, pero duele mucho más que la exclusión se produzca en una colección que se anuncia como “seleccionada y dirigida por Caballero Bonald”.
Nos sumamos a la carta enviada por JOSÉ MANUEL MARTÍN MEDEM el pasado 19 de nociembre, sobre la SELECCIÓN INCOMPLETA, de poesía . ¿Dónde está Celaya, Goytisolo, Gloria Fuertes, Edmundo de Ory…? FIRMAS:
Amparitxu Gastón- Viuda de Gabriel Celaya
Ton Carandell Robusté, Vda. de José Agustín Goytisolo
Rosa Salgado Nebreda - Periodista
Cristina Peri Rossi. Escritora
Barbara Allende OUKA LEELE -Fotógrafa
Julia Otxoa_Escritora
Ricardo Ugarte_ Escultor
Belen Reyes - Poeta
Lucas Sarasibar -Director de Poesía semanal
Natacha Fdez. Gallardo
Pepe Reyes
Ruperto Cabrera- Artista Plástico
Mª Victoria Reyes - Profesora de Filosofía
Francisco Salazar Gómez - Editor
Begoña Abad de la Parte, - Poeta
Mª Jose Plasencia - Psicologa
Laura Zorrilla - Correctora
Andrea Benites-Dumont - (Editora “Codo a Codo”)
Pedro Sánchez - Periodista
Laura Romero -Pintora
Alfredo Gabrielli- Periodista.
Pilar Cataño Ojeda -Librera
La Librería de Lavapiés
Adolfo Simón- Director de Teatro
Clara Castro Rios
Armando Silles McLaney - Profesor de Literatura
Carolina Mateos Prieto - Periodista
Gadea Quintana - Actriz
Rebeca Crespo
Antonio Pastor Bustamante -Editor
PILAR ZÚMEL MONTES- Asociación Cultural Yemayá
Emilia Paz Pérez Aparicio
Arabella Muñoz Ramírez, - Gestora Cultural
Enrique García de la Garza - Filósofo
Isabel Milhaud Trias- Consejera Emérita de la SGAE
Guillermo Ruiz Mantilla- Fotógrafo
Carmen García Ruiz - Librera-Editora
Francisco Patiño Osuna - Librero-Editor
María Campuzano-Diseñadora gráfica
Joaquín Notario Recuero- Actor
Aurora Alcrudo de Andres- Presentadora.
Rosalía Bautista Madrid -Diseñadora de moda
Rocío Fernández López- Psicóloga
Xabier Campo Cemborain. Técnico en Gestión Cultural.
Ana Ruth Estebas,. Poeta
Ana Martínez Cruzado. Danza
Jorge Iglesias. Director de cine y Televisión
Moncho Otero -Cantautor
Agustín Moreno, Ejecutiva de CCOO.
Arnold Etchebere, Profesor
Mar Reyes- Funcionaria
Esther Esparza Zabalegui - Actriz
Alma Ajo, Artista plástica
Angeles Ojeda Hernández- Madre, abuela, bisabuela y jubilada
Ana Alcaraz Soriano, Poeta
Delfín Laborda Peralta, Pintor
Ana Isabel Palacios -Poeta
Julie Oakley, Profesora
Miguel Holguín- Pintor escultor
Silvia Erica Rivero- Compositora
Carmen Iriondo - Escritora - Psicoanalista.
Diego Martínez Torrón
Rafael Sanz Burgos- Escultor
Fernanda Ruza
Eusebio Gómez Bautista-Bibliotecario
Pablo Salmerón- Poeta
Mariola Moraña Foncubierta.- Pintora y diseñadora gráfica.
Manuel Fernández Trillo. Profesor y poeta
Ketty Alejandrina Lis, Poeta, Editora
Giovanna Ribes- Directora y productora cine y televisión
Trinidad Ruiz Marcellán, Editora de Ediciones Olifante
Antonio Martín Flores- Profesor
Raimundo Viejo Viñas-Professor Dept. de Ciències Polítiques i Socials. Universitat Pompeu Fabra
Ateneo Republicano Gabriel Celaya ELCHE (Alicante)
Eva Montero- Coordinadora editorial
Lenín Pérez- Periodista-ensayista.
Ángel Guinda -Poeta
Eduardo Baró- Arquitecto
José Luis Chicharro, Profesor
Antonio Chicharro Chamorro-Catedrático de Teoría de la Literatura y Literatura Comparada
Antonio Sánchez Trigueros, Catedrático de Teoría de la Literatura (Universidad de Granada)
José Rienda -Profesor y poeta.
Antonio Checa- Escritor y poeta.
Mª Ángeles Hermosilla, Profesora
Juan Carlos Fernández Serrato, Profesor
Claudia Sbolci. Argentina. Poeta
Inmaculada López Calahorro. Profesora Enseñanza Secundaria.
Agustín Saiz Molina- Pequeño empresario, gran amante de la poesía y de los hombres y mujeres honestos y valientes.
Jesús Munárriz- Poeta, traductor, editor.
Natalia Álvarez Méndez -Profesora
Dámaso Chicharro- Profesor
Pilar Sanabria Cañete- Poeta y periodista de Córdoba
Natalia Álvarez Méndez - Profesora
Eduardo Castro -Periodista, escritor y académico de Buenas Letras de Granada
Elvira Medina Álvarez.- Ama de casa
Olga Sañudo Serra - Lectora
Carmen Teresa García Arroyo, pianista y licenciada en filología Hispánica ( hija de un poeta)
Maximiliano Gutierrez
Aniano Bueno Polo
Ramiro Duce Gracia - Graduado Social
Paz Molina Zea
Alejandro Pedregosa - Escritor.
Luis Antonio Sierra - Profesor
Francisco Javier López Landatxe-, Director de Koldo Mitxelena Kulturunea
Koldo Mitxelena Kulturunea, centro cultural de la Diputación Foral de Gipuzkoa, en cuya biblioteca se encuentra el fondo documental y la biblioteca del poeta Gabriel Celaya, se adhiere a la reivindicación que persigue la inclusión del poeta, y de otros más, en la Antología de poesía que el diario El País ha puesto en circulación. Todos los que querais firmar, enviad un correo con vuestro nombre, profesión y DNI, a: correo
La nostalgia, el estar mirando el pasado para tratar de evocar los momentos agradables, ha sido una constante en los hombres a lo largo de la historia. Y sin embargo, ese extrañar un pasado mejor, muchas veces nos aparta de gozar y experimentar con intensidad nuestro presente.
Si nos damos cuenta que el día de mañana extrañaremos el hoy, probablemente dejaríamos de ver hacia atrás para ver y disfrutar el presente, para centrar nuestra mirada en lo positivo de nuestro camino actual. Extrañar es normal, pero vivir en el recuerdo puede hacernos desaprovechar nuestra vida.
Gustavo Adolfo Bécquer, con la profundidad que lo caracteriza, nos presenta un poema que trata sobre la constante evocasión, a ver si te ayuda a reflexionar:
Rima LIV
Cuando volvemos las fugaces horas
del pasado a evocar,
temblando brilla en sus pestañas negras
una lágrima pronta a resbalar.
Y, al fin, resbala y cae como gota
de rocío al pensar
que cual hoy por ayer, por hoy mañana,
volveremos los dos a suspirar.